La DOP Piquillo de Lodosa encara la recta final de la plantación tras una pausa por la ola de calor
• El sector prevé finalizar la fase de plantación a lo largo de la semana que viene.
• El Piquillo de Lodosa es la única Denominación de Origen Protegida del Estado que se hace en conserva. En Navarra hay 11 conserveras inscritas en el registro del Consejo Regulador.
• Apuestan por seguir trabajando para dar a conocer este producto más allá de nuestra comunidad con proyectos como RetPIM, que busca soluciones para necesidades comunes de las tres denominaciones de origen de la Eurorregión: DOP Pimiento del Piquillo de Lodosa, DOP Pimiento de Espelette e IGP Pimiento de Gernika.
Villava, 12 de junio de 2026.- La DOP Pimiento de Piquillo de Lodosa encara en los próximos días la recta final de su plantación tras el parón provocado por las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas. El sector aumentó en la campaña 2025 la superficie inscrita hasta las 189 hectáreas de superficie total, distribuidas en 193 plantaciones gestionadas por 57 agricultores de los municipios amparados bajo la Denominación de Origen Protegida. Así, las cifras del pasado año consolidan la estabilidad de este producto y reflejan el compromiso de las personas productoras y elaboradoras con una figura de calidad que se ha convertido en una de las joyas gastronómicas de la Comunidad Foral.
Según explica el presidente del Consejo Regulador del Pimiento del Piquillo de Lodosa, Jesús Aguirre, salir con fuerza al mercado nacional no es solo una oportunidad de crecimiento para el piquillo, sino un compromiso con el sector y con el territorio. “El Piquillo de Lodosa es un producto de sobra conocido en Navarra, pero seguiremos trabajando para que cualquier consumidor, esté en Madrid, Barcelona o Sevilla, sepa reconocerlo”, afirma, al mismo tiempo que enfatiza que este último año se ha mantenido al alza la superficie inscrita alcanzando un total de 189 hectáreas de superficie total.
Para Aitziber Isturiz, secretaria del Consejo Regulador del Pimiento del Piquillo de Lodosa, la certificación ofrece una garantía de calidad para este producto tan representativo de nuestra gastronomía. “En estos momentos de inicio de campaña es importante censar las plantaciones que se realizan en los ocho municipios amparados por la DOP. Esta trazabilidad nos permite asegurar al cliente final que el logotipo y la contraetiqueta numerada en el envase es auténtico Piquillo de Lodosa”, destaca.
Apuesta por la certificación
La campaña de 2025 contó con una superficie total inscrita de 189 hectáreas repartidas en 193 plantaciones registradas. En total, 57 agricultores cultivan DOP Piquillo de Lodosa, mientras que son 11 las empresas elaboradoras que forman parte del Consejo Regulador.
Así, Mendavia, con más de 63 hectáreas inscritas, concentra la mayor superficie de cultivo, seguida de Lerín, con más de 56. Los municipios de Andosilla, Azagra, Cárcar, Lodosa y San Adrián completan el área geográfica protegida donde se lleva a cabo el cultivo de la DOP Piquillo de Lodosa.
La sociedad pública INTIA se encarga de supervisar todos los procesos del cultivo, recepción del fruto, elaboración, envasado y certificación del producto final. La certificación, amparada bajo el sello de calidad Reyno Gourmet, garantiza la trazabilidad del producto desde la parcela hasta el consumidor final. Cada envase se identifica con la contraetiqueta numerada del Consejo Regulador que acredita el origen del alimento y el cumplimiento de los exigentes requisitos de producción y elaboración establecidos por la Denominación de Origen Protegida.
DOP Piquillo de Lodosa
La DOP Piquillo de Lodosa es una de las figuras de calidad más reconocidas de la gastronomía navarra, y la única Denominación de Origen Protegida del Estado que se hace en conserva. Su cultivo se desarrolla en los municipios amparados por el Reglamento, donde las condiciones climáticas permiten obtener un pimiento de color rojo intenso, carnoso, consistente y de textura turgente.
Tras la recolección, se asan a la llama directa y se descorazonan, se pelan y se eliminan las semillas para preservar su aroma, la consistencia de su carne y su genuino sabor. Posteriormente, se envasan en seco, para que el jugo que ha soltado el pimiento se mantenga en el bote.

Cooperación e innovación para el futuro del sector
El pimiento del Piquillo de Lodosa forma parte del proyecto RetPIM II, una iniciativa financiada por la Eurorregión conformada por Navarra, País Vasco y Nueva Aquitania, y en la que participan INTIA, HAZI y el Sindicato del pimiento de Espelette como coordinador. Este proyecto busca valorizar los pimientos con DOP/IGP de la Eurorregión: la DOP Pimiento del Piquillo de Lodosa, la DOP Pimiento de Espelette y la IGP Pimiento de Gernika.
La primera fase del proyecto RetPIM, desarrollado a lo largo de los años 2023 y 2024, tenía como objetivo reforzar la relación y cooperación transfronteriza entre personas productoras, órganos de gestión y organismos técnicos que trabajan en torno a estos alimentos, con el fin de afrontar retos comunes relacionados con su producción, trazabilidad y comercialización, y diseñar respuestas coordinadas ante dichas problemáticas.
Así pues, a través de congresos técnicos y jornadas divulgativas, esta segunda fase del proyecto, denominada RetPIM II y desarrollada a lo largo del 2025, ha facilitado el intercambio de conocimientos para profundizar en las problemáticas comunes, así como la difusión de las características de los pimientos protegidos al consumidor final.

