8 de abril de 2020.- La declaración de estado de alarma como consecuencia de la pandemia por el COVID-19 ha generado problemas de comercialización para productores y productoras del sector agrario que empleaban canales como la venta directa en la explotación, la restauración, o las ferias y mercados, con el perjuicio que ello supone tanto para la parte productora como consumidora.

