El proyecto responde a una apuesta del Gobierno de Navarra para incorporar hábitos de consumo que ayuden a transitar hacia modelos de economía sostenible, en el que el consumo de alimentos de proximidad, de calidad, de temporada y ecológicos es una de las apuestas más claras para alcanzar objetivos que van desde la generación de economía y empleo de proximidad, pasando por el desarrollo de un sector primario sostenible, el mantenimiento de la población local, hasta la nutrición saludable para toda la población.

