Análisis :
La campaña 2014–2015, siendo buena, se puede calificar como atípica e irregular por las altas temperaturas y el reparto desigual de lluvias. Con sus numerosas peculiaridades, algunas de ellas muy influyentes en el desarrollo de los cultivos cerealistas, ha propiciado unos rendimientos de cosecha irregulares.
Globalmente, los rendimientos han sido algo inferiores a los de la campaña precedente y ligeramente superiores a los de la media de los últimos 10 años. Por tanto, el resultado final no ha sido tan malo como en algunos momentos de la campaña se llegó a temer.

