Los resultados de este proyecto en fase industrial en el contexto del Pirineo Oriental Navarro (Valle de Salazar), han sido muy significativos. Un territorio que, caracterizado por su baja densidad poblacional y una limitada actividad industrial, ha buscado entre 2024 y 2025 en la insecticultura (y específicamente en la cría del Tenebrio molitor) oportunidades de generar una nueva actividad de producción alimentaria sostenible que sea innovadora, circular, rentable y respetuosa con el medio ambiente.

