Viticultura :
Mi padre, por ejemplo, se horroriza (más bien le parece un sacrilegio) cuando ve a alguien acompañar con coca-cola los manjares de un buen banquete o mezclar refrescos gaseados con una degustación de quesos del país, de chorizo o jamón. Y abomina de la fea costumbre de servir el vino en vasos de plástico, que algunos practican durante las avalanchas festivas “para no estropear la vajilla”.

