Análisis :
¿Las malas hierbas o las enfermedades foliares producen realmente tantas pérdidas de cosecha en los cereales de invierno como para justificar el uso de herbicidas y fungicidas para combatirlas?
¿Las malas hierbas o las enfermedades foliares producen realmente tantas pérdidas de cosecha en los cereales de invierno como para justificar el uso de herbicidas y fungicidas para combatirlas?
Las oleaginosas constituyen una alternativa al cereal, interesante para mejorar los suelos y luchar contra las malas hierbas. En Navarra destacan la colza como cultivo de invierno y el girasol como cultivo de verano, principalmente en la Baja Montaña. Especialmente para el cultivo de girasol, es recomendable utilizar suelos profundos y bien estructurados puesto que, en los periodos secos del verano, se podrá beneficiar de la mayor capacidad de retención de agua de este tipo de suelos.
El 14 de octubre de 2021 tuvo lugar el Seminario Final en formato online del proyecto LIFE AGROgestor. Se dieron cita 90 personas procedentes de diferentes organismos nacionales y se presentaron los resultados obtenidos tras cuatro intensos años de trabajo.
Navarra, Euskadi y La Rioja, junto a las regiones francesas Béarn y Pays Basque (territorios del departamento francés de Pirineos Atlánticos) presentaron en FITUR 2022 el nuevo destino turístico gastronómico internacional VISIT GastrOH!, un escaparate al mundo de los productos y recursos gastronómicos, agroalimentarios y turísticos de los cinco territorios como destino único.
De unos años a esta parte, la mosca del olivo (Bactrocera oleae) se ha convertido en el principal problema sanitario del cultivo. Esta mosca ya era bien conocida en la zona sur de Navarra, pero pasaba desapercibida en los olivares de más al norte, límite para su cultivo, como son la Zona Media y Tierra Estella.
La Estación de Avisos de INTIA lleva casi 20 años monitorizando esta mosca y ha constatado el incremento de las capturas en las trampas de seguimiento, así como el aumento de los daños en las aceitunas en todas las zonas olivareras de Navarra.
El proyecto piloto Buruxka pretende contribuir a reducir el impacto social y ambiental derivado de las pérdidas de alimentos en campo. Busca también visibilizar la importancia del sector primario y el valor de los alimentos, y formar agentes de cambio para sensibilizar sobre el desperdicio alimentario. Para ello emplea el espigamiento, una labor agrícola tradicional hoy en desuso.
Los espigamientos consisten en la recogida de los alimentos que quedan en el campo tras la cosecha y que no se destinan a la venta. Normalmente la recogida de los frutos que han quedado se hace a mano.
Las vides viejas no solo son la historia de nuestros vinos, también nos hablan de nuestra cultura y nuestro pasado, de los paisajes de nuestra tierra. Pero además, con sus identidades singulares, esas cepas antiguas guardan tesoros genéticos que pueden contribuir a la pervivencia de una agricultura de tradición secular en los tiempos del cambio climático.
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El proyecto LIFE-IP NAdapta-CC tiene como objetivo la adaptación de Navarra a los efectos del Cambio Climático. Es un proyecto multisectorial y estratégico por su relación con los objetivos de la Hoja de Ruta de Cambio Climático de Navarra (HCCN-KLINa) que intenta impulsar mediante el desarrollo de acciones, con la inclusión de ese objetivo en todas las políticas del Gobierno Foral y con la movilización de fondos para el de-sarrollo de medidas. |
Las condiciones climatológicas son las que determinan la incidencia de plagas, enfermedades y malas hierbas en los cultivos. La campaña 2020 – 2021 se ha caracterizado en Navarra por un otoño con temperaturas suaves y escasas lluvias hasta su final, que dio paso a un invierno inicialmente frío pero que finalizó con clima cálido y lluvias importantes. La primavera estuvo marcada por temperaturas suaves y escasas precipitaciones con tormentas al final de la misma. Verano, en general, bastante cálido con escasas precipitaciones.