Comercialización :
“Cuando la mayoría de la población estaba confinada y había mucho miedo, las carnicerías estaban abiertas y funcionando con normalidad. El miedo y la incertidumbre de los primeros días, rápidamente se quedó atrás cuando vimos que teníamos que ponernos las pilas y cumplir con nuestro papel de suministradores de un bien de primera necesidad para la población, como es la carne”. Así resume para Navarra Agraria los meses de confinamiento el presidente del Gremio de carniceros navarros, Luis Zuazu.

